GRACIAS A TU DONACION ESTA PAGINA PODRA SEGUIR FUNCIONANDO
Comentarios de Puntadas católicas
COMPARTE ESTA ENTRADA





SIGUENOS
Síguenos en TwitterSiguenos en FacebookSiguenos en Google+Siguenos en PicasaSiguenos en YouTubeSiguenos en BloggerSiguenos en Blogger


Más en mi youtube

MANUALIDADES-SANTOS-etc
ADOPCION ESPIRITUAL

CAMPAÑA DE ORACION POR LA PAZ
La cruz de Cristo sufriente de cada víctima inocente. Cubierta con rosas de oración por el perdón , por la reconciliación y la conversión

VELA DEL CANCER
Ora por los que padecen éste mal


Blogueros con el Papa

Día de tianguis




DIA DE TIANGUIS

¿Recuerdas mamá los días de tianguis? Yo los recuerdo muy bien.
Llegando el sábado, sabiamos que era día de ir al mandado.
Saliamos de la casa con nuestras bolsas de ixtle, caminando varias calles hasta llegar al "Mercado sobre ruedas" en donde te surtías de todo lo necesario para la comida. Era el mercado de los pobres, era el mercado de nuestro barrio.

¿De dónde habrán sacado los cineastas los famosos gritos de "Pásele, pásele. Bara, bara, bara, bara ? "
Del tianguis de nuestro barrio, seguramente no. Ni de ninguno de los que yo conociera.: La vieja Merced, la "nueva" Central de Abastos, el antiguo mercado de Jamaica, ni siquiera en el bullicioso Tepito.

Recorrer el tianguis a tu lado, era toda una aventura de colores, de sabores, de sonidos. Pasar junto al puesto de las legumbres y verduras con sus colores desde el naranja de las zanahorias, hasta el verde de las legumbres; pasar junto a los puestos de quesadillas que invitan a disfrutarlas en su gran variedad: de chicharrón, de queso, de flor de calabaza, de hongos, picadillo, carne deshebrada. Entretenerse con los mimos que nunca faltan o detenerse a admirar los puestos donde se venden pescados de colores o soñar con los vestidos, blusas y zapatos que se venden en otros puestos. O entretenernos mirando las artesanías o los juguetes de los cuales, mis preferidos eran los de barro: cazuelitas, ollitas, jarritos.

Caminábamos calles y calles recorriendo el tianguis de principio a fin. Entre partes para componer tu máquina de coser, telas para confeccionar los fondos que nos hacías, hasta los caballitos en donde los niños pequeños disfrutaban mientras gira el carrusel movido por unas manos de hombres que disfrutan con las risas de los niños.

"¿Qué le damos, marchantita?"-preguntaban muy amables las vendedoras, mientras te ofrecían una probadita de crema, de queso, de jamón.
"Por probar no se paga, patroncita"-decía el vendedor de barbacoa, mientras te ofrecía una probada de rica carne.

Y entre probadas de queso, de crema, de barbacoa o de chicharrón se abría el apetito lo suficiente para llegar a casa a disfrutar del acostumbrado "taco placero", tradicional de los sábados en la casa: ensalada de nopales, queso fresco, rebanadas de ahuacate, papalo quelite, un pedazo de chicharrón.

El sábado era tu día de no cocinar. Después de llegar del tianguis, había que lavar la fruta, lavar la verdura, secarla y acomodarla en su lugar.
Acomodar el frijol, el arroz, jabón y todo lo demás que hubieras comprado.

A mí me gustaban los sábados de tianguis, era una variedad en la rutina, era recibir también algún detalle tuyo: una nieve de limón, unas galletas de las "finas" que tanto nos gustaban, algún chocolate.
Era una variedad en la rutina de la comida de diario.
Nuestra mesa se veía y sentía sin tanta formalidad. Ese día tú no servías, cada uno tomaba lo que deseaba.

Y me gustaban los domingos también, en que la comida era algo especial: barbacoa, hongos en chile verde, sopes y quesadillas, mole. Comidas típicas mexicanas que sólo se comen en días especiales. Tú los preparabas para tus hijos, que ése día te iban a visitar.
Era tu día especial.


Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...
loading...
TRANSLATE


EnglishcvFrenchGermanSpainItalianDutchRussianPortugueseJapaneseKoreanArabicChinese Simplified

Seguidores